miércoles, 8 de julio de 2020

¿Fue un sueño?

martes, 27 de noviembre de 2012


Y un día resulto ser que se dio cuenta que estaba sola, que siempre lo estuvo, que todo fue un hermoso espejismo. Ya no podía confiar en nadie. Le dolían hasta los huesos. Y lo único que quedaba era llorar hasta que las lágrimas limpiaran todo el dolor de los huesos.
En un sueño…

Imaginó verde, árboles. Soñó. Se convenció que nada sucedió, nunca. Ni siquiera cuatro veces. De lo único que no pudo convencerse fue que no existía, porque ahí iba a estar siempre. Pero todo lo que vivió con él fue su imaginación; nunca lo besó, nunca lo abrazó, nunca le susurró nada al oído, nunca hizo el amor con él, nunca lo extrañó, nunca lo tuvo a su lado durmiendo, nunca cenaron juntos, nunca nada.
Todo un sueño…

Cantó, escuchó. Pensó qué iba a hacer. Nada se le ocurrió. ¿Esperar? Tal vez, era una posibilidad. ¿Seguir? Y cómo se hace eso. Sí, lo sabía, ya lo había hecho. En otros sueños, porque siempre le pasó, siempre fue igual.
Solo un sueño…

Tatiana Aimé Michelena


Como me robaron el blog que tenía vuelvo a publicar todo lo que alguna vez escribí en mi juventud acá

"Deudas..."

sábado, 26 de mayo de 2012


Los veo, ella tensa deseando que él se acerque que rompa la distancia. Piensa que necesita probar esos labios, que deje la espera. Espera e imagina qué pasa por su cabeza. Se pregunta si la desea, si la ve atractiva, ella lo necesita. Quiere saberse deseada. Espera.
Él mientras la observa y piensa qué esconde, por qué se abraza tanto las piernas, ¿son los nervios que hacen que no deje de tocarse el pelo? Se anima y le toca la mano, nunca estuvieron tan cerca, pero se alejan rápido. Caminan y ella no tolera más el rechazo, él se acerca  y la mira fijo, ella no entiende qué es eso. Caminan. El frio los abriga. Paran y fuman. Escusa. Callan. Ella piensa en otro, en el barrio, en su corazón. Él la observa fumar. Rompe el hielo, la toma y no le importa lo que los une. La desea. Ella a él también. Se besan y más besan. Se ahogan en besos y se olvidan. Están solos, nadie mira, todo vale. Todo espera. Todo se olvida. Nada, solo ellos y la noche.

Tatiana Aimé Michelena


Como me robaron el blog que tenía vuelvo a publicar todo lo que alguna vez escribí en mi juventud acá

Destellos

Todas las mañanas lo mismo. El despertador suena, lo apagan y se dan vuelta. La cama los abriga pero es hora de salir. Otro día rutinario los está esperando. Se bañan, se cambian y salen. No funciona el ascensor. Vuelan por las escaleras. Abren la puerta. San Telmo esta fría. Se dirige a la esquina de Estados Unidos y dobla a la izquierda. Se dirige a la esquina de Estados Unidos y dobla a la derecha. Caminan al café de siempre. Suena un celular, lo atiende. Busca la billetera y se distrae. Se chocan en la puerta del café y por primera vez se observan. Se sonríen. No hay vuelta atrás.
Ya no sería un día más, rutinario como siempre, no. 
Tatiana Aimé Michelena

sábado, 26 de mayo de 2012

Como me robaron el blog que tenía vuelvo a publicar todo lo que alguna vez escribí en mi juventud acá

Dante

A pedido del público (??) subo esta pequeña historia que escribí hace mucho en el CBC para Semiología. Espero les guste.


Una mañana desperté y ví que él ya no estaba a mi lado. Todo se volvió confuso, no podía pensar con claridad. Los recuerdos de la noche anterior me abrumaban, me confundían, pero por sobre todo me dolían. No comprendía su comportamiento, ¿por qué se iría sin darme alguna explicación, comportándose tan infantilmente? Decidí calmarme, respirar hondo y pensar con claridad; Dante no podía estar dejándome, largando toda nuestra relación por una simple discusión de pareja. El casamiento me estaba poniendo paranoica, no estaba disfrutando la preparación de un momento tan importante para los dos como era este; el me había propuesto matrimonio así que no debía dudar de sus sentimientos. Definitivamente necesitaba calmarme, contar hasta cien si era necesario y pensar dónde podría estar mi futuro marido. Decidí darme una ducha, cambiarme y desayunar tranquila; era sábado y no debía ir a trabajar por lo tanto disfrutaría de mi fin de semana en casa. El paradero de mi novio me preocupaba bastante pero no debía pensar mal, aunque el no se levantase temprano los fines de semana éste podría haber sido la excepción. Todo no giraba en torno a mi así que Dante seguramente habría salido a comprar algo, a caminar o a dar una vuelta, simplemente para reflexionar un poco lo mal que habíamos terminado la noche pasada. El me amaba y yo a el. Nuestro amor era de esos que no podían explicarse con palabras, solo había que vernos y ya cualquiera podía percibir la entrega incondicional que llevábamos brindándonos desde hacia ya tres años. Todo era muy mágico y hasta a nosotros a veces nos costaba entender de donde salía toda esa química que poseíamos, cómo a primera vista nos habíamos enamorado.
De repente sonó el teléfono. Me tomo por sorpresa ya que mi mente estaba viajando en los recuerdos del pasado. Tomé el teléfono y me quede mirando el número que llamaba para ver si reconocía quién podría ser que estuviera llamando un sábado por la mañana. A los pocos minutos descubrí que era mi hermana. Desde el momento en que dije “Hola” todo fue muy rápido. Ahora sí Dante me había abandonado; un accidente automovilístico me lo había arrebatado de las manos. Todos los hermosos momentos juntos se habían ido junto con el. Ya nada me quedaba, solo un vestido de novia que jamás usaría, una casa vacía que no valía la pena compartirla si no era a su lado.
Tuvo que pasar mucho tiempo y muchas sesiones con mi psicoanalista para poder realizar mi duelo, rearmar mi vida y ponerme a contar la historia que a Dante mas le hubiera gustado que guardase en mi corazón para siempre; la de nuestro sincero y puro amor.


Tatiana Aimé Michelena

domingo, 19 de septiembre de 2010


Como me robaron el blog que tenía vuelvo a publicar todo lo que alguna vez escribí en mi juventud acá
Este era mi blog original http://profugosdepromesas.blogspot.com/2010/09/dante


martes, 14 de septiembre de 2010

Miro a través de la ventana. Llueve. Me pierdo en mis recuerdos. Una amiga me pregunta qué hago. A lo lejos una voz, un hombre, retumba; no deseo escucharlo y vuelo. Voy más allá de estas cuatro paredes.
El árbol se agita por el viento malvado que sopla. Tiemblan los vidrios y me estremezco. El sonido me traslada a días en los que prefería callar, no oír; desaparecer. Ser otra. Caminar amarrada a tu cintura sin ningún paraguas que nos proteja solo la dura coraza de nuestro amor.
Y aquí todos callan mientras escuchan. Yo sigo observando como ahí abajo otros caminan, piensan en su amor, corren rápido a su casa, intentan olvidar el dolor, sueñan con un mañana mejor. Después de un día atrajeado solo desean secar las lágrimas que el cielo derramo y besar a quien los espera. Lo mismo espero yo. Llegar, mirarte y saberme viva. Porque estos días pasarán, el césped crecerá, el asfalto secará y mi vida volverá a girar sobre una ruleta de la cual poco sé ni me importa qué sucederá. Solo…



…solo Vivir.
Tatiana Aimé Michelena


Como me robaron el blog que tenía vuelvo a publicar todo lo que alguna vez escribí en mi juventud acá

Jugando a ser Penélope







Me veo parada como en una gran plaza donde miles de voces pasan por mi alrededor y yo intento captar una sola voz, tu voz, que me rescate del naufragio. Quizás deba sentarme a esperar pero no tengo ni deseo hacerme el tiempo necesario.
Ahora bien, esto es mentira. Sí, deseo. Te deseo y vos no me ves ahí sentada esperándote, jugando a ser Penélope, envejeciendo, sintiendo el vértigo del tiempo que pasó, que se alejó, que me abandonó y me dejo tirada en el callejón de los corazones rotos.
Y el tiempo vuelve a la realidad. Nada cambió. Vos estás a mi lado mirándome con curiosidad y preguntándome qué sucede, por qué una lágrima se arrastra por mi mejilla. Y yo te quito un beso y una sonrisa; entiendes que todo marcha más que bien, que simplemente me haces feliz.



Tatiana Aimé Michelena





viernes, 10 de septiembre de 2010


Como me robaron el blog que tenía vuelvo a publicar todo lo que alguna vez escribí en mi juventud acá

Pensando en las miradas invisibles

Me puse a revolver la cartera, que viene a ser como una especie de casa ambulante. Me sorprendí con la cantidad de cosas que llevo por si... Cosas que quizás ni sabía que estaban. Cosas que creí haber visto y no estaban.
Justamente eso que buscaba se ve que lo saque.
Y entre todo ese mundo habia unas postales; sí, postales. Resumen: Ayer fuí a una casa de música y libros, las vi, las agarre y las guarde. Cuestión que una tenía el título de una película que me llamo la atención cuando la vi. "La mirada invisible". No se de qué se trata la peli pero a mi ese título me hizo pensar en las miradas invisibles que todos los días pasan por nuestro lado. Sentí como si todos esos objetos me miraran y supieran lo más íntimo de mi. Como si las hojas del cuaderno donde encribo guardaran los secretos más profundos y fueran las únicas con la mirada permitida.Invisible, porque no se ve, porque no la veo.
Esto puede sonar una locura, pero cuando caminamos también hay miles de miradas invisibles. Miradas que nosotros no vemos, pero ahí estan, que seguro se preguntan por qué nos vemos tristes, o tan alegres, o perdidos, o simplemente en stand by. O también pueden llegar a ser vacias. Yo por momentos soy, me siento, una mirada invisible porque me parece fascinante observar a los otros sin que sepan que los estoy viendo e intentar comprender qué les sucede. Ponerme en su lugar y sentirme parte del otro, aunque sea un completo desconocido.
Quizás sería bueno mirarnos a los ojos más seguido y dejar de ser miradas perdidas en el aire. No mirar vacios. Poder hacernos visibles; dejarnos ser visibles, sin miedo a perder algo, más bien a ganar una sonrisa, un abrazo, un beso, un Te Quiero.
Perder el miedo.
Eso es lo que deseo para el día de hoy y para el mañana; nuestro futuro más cercano y el más posible.

Tatiana Aimé Michelena



jueves, 26 de agosto de 2010

Como me robaron el blog que tenía vuelvo a publicar todo lo que alguna vez escribí en mi juventud acá

"El amor no sabe de tiempo - parte II"

Continuando con esta historia  http://profugosdepromesas.blogspot.com.ar/2012/12/el-amor-no-sabe-de-tiempos.html  aca va la segunda parte. ...